Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras —¿Cómo? —dijo Bell—. ¿Será menester rebajar algo?
—SÃ, Bell, el Polo no ocupa siempre el mismo sitio con exactitud. En otro tiempo, la estrella polar se hallaba más lejos que en la actualidad del polo celeste. Nuestro Polo, por consiguiente, está dotado de cierto movimiento; describe un cÃrculo en unos veintiséis mil años, lo que depende de la precesión de los equinoccios, de que os hablaré luego.
—Pero —dijo Altamont—, ¿no podrÃa suceder que el desplazamiento del Polo fuese mayor algún dÃa?
—Mi querido Altamont —respondió el doctor—, tocáis una gran cuestión que los sabios dilucidaron por espacio de mucho tiempo, a consecuencia de un singular descubrimiento.
—¿Qué descubrimiento?