Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras Lo evidente es que aquella tripulación pasó por mil tormentos, por mil desesperaciones antes de llegar a tan espantosa catástrofe; pero el secreto de sus miserias queda sepultado con ellos para siempre en las nieves del Polo.
—¡Huyamos! ¡Huyamos! —exclamó el doctor Clawbonny.
Y arrastró a sus compañeros lejos del lugar del desastre.
El horror les devolvió una energÃa momentánea. Se pusieron en marcha.
