Cinco semanas en globo

Cinco semanas en globo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

-¡Y los ferrocarriles -respondía Kennedy-, con los que se atraviesan los países sin verlos!

-¡No hay como un globo! -exclamaba Joe-. Se anda sin sentir, y la naturaleza se toma la molestia de pasar ante tus ojos.

-¡Qué espectáculo! ¡Qué asombro! ¡Qué éxtasis! ¡Un sueño en una hamaca!

-¿Y si almorzásemos? -preguntó Joe, a quien el aire libre abría el apetito.

-Buena idea, muchacho.

-¡Oh! ¡Los preparativos no serán largos! Galletas y carne en conserva.

-Y café a discreción -añadió el doctor-. Te permito tomar prestado un poco de calor de mi soplete, que tiene de sobra. Así no tendremos que temer un incendio.

-Sería terrible -repuso Kennedy-. Parece que llevemos encima un polvorín.

-No tanto -respondió Fergusson-. Si el gas se inflamase, se consumiría poco a poco y bajaríamos a tierra, lo que sin duda sería un contratiempo; pero, no temáis, nuestro aeróstato está herméticamente cerrado.

-Comamos, pues -dijo Kennedy.

-Coman, señores —dijo Joe-, y yo, al mismo tiempo que les imito, prepararé un café del que me hablarán después de haberlo tomado.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker