Cinco semanas en globo
Cinco semanas en globo -¡No! El gas arderÃa gradualmente y nosotros bajarÃamos poco a poco. De este accidente fue vÃctima Madame Blanchard, aeronauta francesa que prendió fuego a su globo disparando cohetes desde la barquilla.
No cayó precipitada, y seguramente no habrÃa muerto si no hubiese tenido la desgracia de que su barquilla chocase contra una chimenea, desde la cual cayó al suelo.
-Esperemos que no -dijo el cazador-. Hasta ahora nuestra travesÃa no me parece peligrosa, y no veo razón que nos impida llegar a nuestra meta.
-Ni yo tampoco, amigo Dick. Los accidentes han sido casi siempre causados por la imprudencia de los aeronautas o por la mala construcción de sus aparatos, y aun asÃ, contándose por millares las ascensiones aerostáticas, no se consignan más que veinte accidentes que hayan ocasionado la muerte. En general, el momento de tomar tierra y el de empezar la ascensión son los más peligrosos, y durante ellos no debemos omitir precaución alguna.
-Ha llegado la hora de almorzar -dijo Joe-. Tendremos que contentamos con carne en conserva y café, hasta que al señor Kennedy se le presente la ocasión de regalarnos con una buena ración de venado.