Cinco semanas en globo

Cinco semanas en globo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

-¿Quieres hacerme el favor -repuso Fergusson- de arrojar algunas piedras?

-Pero, señor, usted me ha permitido…

-Te he permitido reemplazar el lastre, eso es todo.

-Sin embargo…

-¿Acaso pretendes que nos quedemos eternamente en este desierto?

Joe dirigió una mirada de desesperación a Kennedy, pero éste se encogió de hombros dándole a entender que era preciso resignarse.

-¿Y bien, Joe?

-¿Es que no funciona el soplete? -insistió el muchacho con obstinación.

-Está encendido, ¿no lo ves? Pero el globo no se elevará mientras no lo aligeres un poco.

Joe se rascó una oreja, cogió un pedazo de cuarzo, el menor de cuantos había, lo sopesó una y otra vez y, por fin, lo arrojó con la mayor repugnancia. Pesaría una tres o cuatro libras.

El Victoria permaneció inmóvil.

-¿Todavía no subimos?

-Todavía no -respondió el doctor-. Sigue echando lastre.

Kennedy se reía. El joven tiró unas diez libras más pero el globo seguía sin moverse. Joe se puso pálido.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker