Cinco semanas en globo

Cinco semanas en globo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

-Mi querido muchacho -dijo Fergusson-, Dick, tú y yo pesamos, si no me equivoco unas cuatrocientas libras; es preciso, por consiguiente, que nos desprendamos de un peso igual al nuestro.

-¡Echar cuatrocientas libras! -exclamó Joe, aterrorizado.

-Y algo más, si hemos de subir. ¡Ánimo!

El digno muchacho, exhalando profundos suspiros, empezó a echar lastre. De vez en cuando se detenía.

-¡Subimos! -exclamaba.

-No subimos -le respondía invariablemente el doctor.

-Ya se mueve -decía unos instantes después.

-Sigue echando -repetía Fergusson.

-¡Sube! Estoy seguro de ello.

-Sigue echando -replicaba Kennedy.

Entonces, Joe, cogiendo con desesperación un último pedrusco, lo arrojó fuera de la barquilla. El Victoria se elevó unos cien pies y, con ayuda del soplete, no tardó en alejarse de las cumbres de las montañas circundantes.

-Ahora, Joe -dijo el doctor-, si conseguimos conservar esta provisión de lastre hasta la conclusión del viaje, te quedará una buena fortuna y serás rico el resto de tu vida.

Joe no respondió una palabra y se tumbó sobre su lecho mineral.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker