Cinco semanas en globo
Cinco semanas en globo -Ya ves, mi querido Dick -prosiguió el doctor Fergusson-, el poder que ejerce ese metal en un buen sujeto como Joe. ¡Cuántas pasiones, cuán sórdidas avaricias, qué crÃmenes tan atroces engendrarÃa el conocimiento de una mina semejante! Resulta realmente triste.
Por la noche, el Victoria habÃa avanzado noventa millas al oeste y se encontraba a mil cuatrocientas millas de ZanzÃbar en lÃnea recta.