Cinco semanas en globo
Cinco semanas en globo Joe se levantó con ligereza, saltó por encima de la leona, ya rematada, y le entregó a su señor la botella llena de agua.
Cogerla y vaciarla casi por completo fue para Fergusson una misma cosa, y los tres viajeros, desde el fondo de su corazón, dieron gracias a la Providencia, que tan milagrosamente les había salvado.