Cinco semanas en globo
Cinco semanas en globo Por aquella prodigalidad de la naturaleza, el doctor reconoció el soberbio reino de Adamaua.
-Seguimos las huellas de los descubrimientos modernos -dijo-. He recuperado la pista interrumpida de los viajeros, lo que es, amigos mÃos, una feliz fatalidad. Podremos enlazar los trabajos de los capitanes Burton y Speke con las exploraciones del doctor Barth. Hemos dejado a los viajeros ingleses para encontrar a un hamburgués, y no tardaremos en llegar al punto extremo alcanzado por este atrevido sabio.
-Me parece -dijo Kennedy-, a juzgar por el espacio que hemos recorrido, que entre las dos exploraciones hay una extensión de paÃs muy considerable.
-Es cosa fácil de calcular; coge el mapa y mira cuál es la longitud de la punta meridional del lago Ukereue alcanzada por Speke.
-Se encuentra aproximadamente a treinta y siete grados -dijo Kennedy.
-Y la ciudad de Yola, cuya situación fijaremos esta noche y a la que llegó Barth, ¿a cuántos grados se encuentra?
-A unos doce grados de longitud.
-Son, pues, veinticinco grados; a sesenta millas cada uno hacen un total de mil quinientas millas.
-Un agradable paseÃto para hacerlo a pie -dijo Joe.