Cinco semanas en globo
Cinco semanas en globo -Señor Dick, usted que siempre está pensando en cazar, aquí tiene una buena oportunidad.
-¿Por qué, Joe?
-Y ahora mi señor no se opondrá a sus disparos.
-Explícate.
-¿No ve qué bandada de pajarracos se dirige hacia nosotros?
-¡Pajarracos! -exclamó el doctor, cogiendo el anteojo.
-Sí, los veo -replicó Kennedy-. Por lo menos hay una docena.
-Si no le importa, catorce -respondió Joe.
-¡Quiera el cielo que sean de una especie bastante dañina para que el tierno Samuel no tenga nada que objetarme!
-Lo que yo digo es -respondió Fergusson- que preferiría que esos pajarracos estuvieran muy lejos de nosotros.
-¿Les tiene miedo? -dijo Joe.
-Son quebrantahuesos de gran tamaño, Joe, y si nos atacan…
-¿Y qué? Si nos atacan, nos defenderemos, Samuel Tenemos todo un arsenal. No me parece que esos animales sean muy temibles.
-¿Quién sabe? -respondió el doctor.