Cinco semanas en globo

Cinco semanas en globo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Por otra parte, la situación no era para tranquilizar a nadie, en un país bárbaro, y con un medio de transporte que, en definitiva, podía fallar de un momento a otro. El doctor ya no contaba con el globo de una manera absoluta; había pasado el tiempo en que maniobraba con audacia porque estaba seguro de él.

Bajo estas impresiones, el doctor creyó percibir unos rumores indeterminados en aquellos inmensos bosques, incluso creyó ver brillar una llama entre los árboles. Miró con atención y enfocó su anteojo de noche en esa dirección; pero fue incapaz de distinguir nada, y hasta pareció que el silencio se había hecho más profundo.

Sin duda Fergusson había experimentado una alucinación. Escuchó sin sorprender el menor ruido y, habiendo transcurrido el tiempo de su guardia, despertó a Kennedy, le recomendó que vigilara con muchísima atención y se acostó al lado de Joe, que dormía a pierna suelta.

Kennedy encendió tranquilamente su pipa, se restregó los ojos, que le costaba mucho mantener abiertos, apoyó los codos en un rincón y empezó a fumar vigorosamente para disipar el sueño.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker