Cinco semanas en globo
Cinco semanas en globo Clavaron en el suelo dos palos de 80 pies de alto, situados a una distancia similar uno de otro; un juego de poleas sujeto a su extremo permitió levantar el aeróstato por medio de un cable transversal. El globo estaba entonces enteramente deshinchado. El globo interior se hallaba unido al vértice del exterior, de modo que subían los dos a un mismo tiempo.
En el apéndice inferior de uno y otro, se fijaron los dos tubos de introducción del hidrógeno.
El día 17 se invirtió en disponer el aparato destinado a producir el gas; se componía de 30 toneles, en los que se verificaba la descomposición del agua por medio de pedazos de hierro viejo y ácido sulfúrico sumergidos en una gran cantidad de agua. El hidrógeno pasaba a un gran tonel central tras haber sido lavado, y desde allí subía por los tubos de introducción a los dos aeróstatos. De esta manera, ambos recibían una cantidad de gas perfectamente determinada.