Cinco semanas en globo
Cinco semanas en globo Para esta operación fue preciso echar mano de mil ochocientos sesenta y seis galones de ácido sulfúrico, dieciséis mil cincuenta libras de hierro y novecientos sesenta y seis galones de agua. Esta operación empezó aproximadamente a las tres de la mañana del día siguiente y duró casi ocho horas. Al otro día, el aeróstato, cubierto con su red, se balanceaba graciosamente sobre la barquilla, sostenido por un gran número de sacos llenos de tierra. Se montó con el mayor cuidado el aparato de dilatación, y los tubos que salían del aeróstato fueron adaptados a la caja cilíndrica. Las anclas, las cuerdas, los instrumentos, las mantas de viaje, la tienda, los víveres y las armas ocuparon en la barquilla el puesto que tenían asignado; la aguada se hizo en Zanzíbar. Las doscientas libras de lastre se distribuyeron entre cincuenta sacos colocados en el fondo de la barquilla, pero al alcance de la mano.
Hacia las cinco de la tarde finalizaban estos preparativos. Unos centinelas montaban guardia alrededor de la isla, y las embarcaciones del Resolute surcaban el canal.
Los negros seguían manifestando su cólera con gritos, muecas y contorsiones. Los hechiceros recorrían los grupos irritados y acababan de exasperar los ánimos; algunos fanáticos trataron de ganar la isla a nado, pero se les rechazó fácilmente.