De la Tierra a la Luna
De la Tierra a la Luna -¿Habéis visto entrar en el bosque a un hombre armado de rifle, a Barbicane, el presidente..., mi mejor amigo... ?
El digno secretario del Gun-Club pensaba cándidamente que su presidente no podía dejar de ser conocido de todo el mundo. Pero no pareció que el leñador le comprendiese.
-Un cazador-dijo entonces Ardan.
-¿Un cazador? Sí, lo he visto -respondió el leñador.
-¿Hace mucho tiempo?
-Cosa de una hora.
-¡Hemos llegado tarde! -exclamó Maston.
-¿Y habéis oído algún disparo? -preguntó Michel.
-No.
-¿Ni uno solo?
-Ni uno solo. Me parece que el tal cazador no hace negocio.
-¿Qué hacemos, Maston?
-Entrar en el bosque, aunque sea exponiéndonos a un balazo por un quid pro quo.
-¡Ah! -exclamó Maston con un acento de verdad, salido del fondo de su corazón-. Preferiría diez balas en mi cabeza a una sola en la de Barbicane.