De la Tierra a la Luna
De la Tierra a la Luna De las ocho Lunas de Saturno, cuatro están igualmente más próximas; Diana a ochenta y cuatro mil seiscientas leguas; Thetys a sesenta y dos mil novecientas sesenta leguas; encerrado a cuarenta y ocho mil noventa y una leguas y, finalmente, Mimas a una distancia media de treinta y cuatro mil quinientas únicamente. De los ocho satélites de Urano, el primero, Ariel, no está más que a cincuenta y una mil ciento veinte leguas del planeta.
Un experimento análogo del presidente Barbicane en la superficie de estos tres astros hubiera presentado, por lo tanto, menores dificultades. Si sus habitantes han intentado hacerlo, tal vez hayan examinado la constitución de la mitad de este disco, que su satélite oculta eternamente a sus ojos. Pero si no han abandonado nunca su planeta no estarán más adelantados que los astrónomos de la Tierra.
Entretanto, el proyectil describÃa en la sombra aquella incalculable trayectoria que ningún punto de partida podÃa determinar. ¿Se habÃa modificado su dirección, ya por la influencia de la atracción lunar, ya por la influencia de un astro desconocido? Barbicane no podÃa decirlo; pero se habÃa operado un cambio en la posición relativa del vehÃculo, y Barbicane lo demostró a eso de las cuatro de la mañana aproximadamente.