De la Tierra a la Luna
De la Tierra a la Luna —¡El Sol! —exclamó.
—¿Cómo, el Sol? —dijeron Nicholl y Miguel Ardán.
—SÃ, amigos mÃos, es el astro radiante que ilumina la cima de estas montañas, situadas en el borde meridional de la Luna. ¡Nos acercamos al Polo Sur!
—Después de haber pasado por el Polo Norte —contestó Miguel—. ¡Luego hemos dado la vuelta a nuestro satélite!
—SÃ, querido Miguel.
—Entonces, nada de hipérbola, ni curvas abiertas que temer.
—No, sino una curva cerrada.
—Que se llama...