De la Tierra a la Luna
De la Tierra a la Luna —Una elipse. En vez de marchar a abismarse en los espacios interplanetarios, es probable que el proyectil vaya a describir una órbita elÃptica alrededor de la Luna.
—Es cierto.
—Y se hará su satélite.
—Luna de la Luna —exclamó Miguel Ardán.
—Únicamente te haré observar, mi digno amigo —repuso Barbicane—, que no por eso estaremos menos perdidos.
—SÃ, pero de otra manera y mucho más divertida —respondió él imperturbable con su amable sonrisa.