De la Tierra a la Luna

De la Tierra a la Luna

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En cuanto a la línea que sigue la Luna en su traslación alrededor de la Tierra, el observatorio de Cambridge se había expresado tan claramente que los más ignorantes comprendieron que es una línea curva entrante, una elipse y no un círculo en que la Tierra ocupa uno de los focos. Estas órbitas elípticas son comunes a todos los planetas y a todos los satélites, y la mecánica racional prueba rigurosamente que no puede ser otra cosa. Para todos fue evidente que la Luna se halla lo más lejos posible de la Tierra estando en su apogeo y lo más cerca en su perigeo. He aquí, pues, lo que todo americano sabía de grado o por fuerza, y lo que nadie podía ignorar decentemente. Pero si muy fácil fue vulgarizar rápidamente estos principios, no lo fue tanto desarraigar muchos errores y ciertos miedos ilusorios.

Algunas almas pacatas sostenían que la Luna era un antiguo cometa que, recorriendo su órbita alrededor del Sol, pasó junto a la Tierra y se detuvo en su círculo de atracción. Así pretendían explicar los astrónomos de salón el aspecto ceniciento de la Luna, desgracia irreparable de que acusaban al astro radiante. Verdad es que cuando se les hacía notar que los cometas tienen atmósfera y que la Luna carece de ella o poco menos, se encogían de hombros sin saber qué responder.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker