De la Tierra a la Luna
De la Tierra a la Luna -La predilección que se les concede -dijo un dÃa uno de los oradores más distinguidos del Gun-Club-guarda proporción con las dimensiones de su cañón, y está en razón directa del cuadrado de las distancias alcanzadas por sus proyectiles.
Fundado el Gun-Club, fácil es figurarse lo que produjo en este género el talento inventivo de los americanos. Las máquinas de guerra tomaron proporciones colosales, y los proyectiles, traspasando los lÃmites permitidos, fueron a mutilar horriblemente a más de cuatro inofensivos transeúntes. Todas aquellas invenciones hacÃan parecer poca cosa a los tÃmidos instrumentos de la artillerÃa europea.
Júzguese por las siguientes cifras:
En otro tiempo, una bala del treinta y seis, a la distancia de 300 pies, atravesaba treinta y seis caballos cogidos de flanco y setenta y ocho hombres. La balÃstica se hallaba en pañales. Desde entonces los proyectiles han avanzado muchÃsimo. El cañón Rodman, que arrojaba a siete millas de distancia una bala que pesaba media tonelada, habrÃa fácilmente derribado 150 caballos y 300 hombres. En el Gun-Club se trató de hacer la prueba, pero aunque los caballos se sometÃan a ella, los hombres fueron por desgracia menos complacientes.