De la Tierra a la Luna
De la Tierra a la Luna Cinco minutos después sabía la noticia toda la ciudad de San Francisco. Antes de las seis de la tarde, los diferentes Estados de la Unión conocían la catástrofe, y a las doce de la noche toda Europa se había enterado por el cable del resultado de la gran tentativa americana. El imposible describir el efecto producido en el mundo por aquel inesperado desenlace. Al recibir el despacho, el secretario de la Marina envió por telégrafo a la Susquehanna orden de esperar en la bahía de San Francisco, sin apagar calderas; debía de permanecer día y noche dispuesta a hacerse a la mar.