De la Tierra a la Luna
De la Tierra a la Luna El observatorio de Cambridge se reunió en sesión extraordinaria, y, con la calma propia de las corporaciones científicas, discutió tranquilamente el punto científico de la cuestión. En el “Gun-Club” hubo una verdadera explosión. Se hallaban reunidos todos los artilleros, y el respetable Wilcome, vicepresidente de la sociedad, estaba leyendo aquel despacho precipitado, en que J. T. Maston y Belfast participaban haber visto el proyectil por medio del gigantesco reflector de Long's Peak. Esta comunicación añadía que el proyectil, retenido por la atracción lunar, hacia el papel de subsatélite en el mundo solar. Ya sabemos la verdad sobre este punto.