De la Tierra a la Luna

De la Tierra a la Luna

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

-¿Qué hemos visto nosotros después, en resumidas cuentas? ¡Los cañones Armstrong, que disparan balas de 500 libras, y los columbiads Rodman, que disparan balas de media tonelada! Parece, pues, que si los proyectiles han ganado en alcance, en peso más han perdido que han ganado. Haciendo los debidos esfuerzos, llegaremos con los progresos de la ciencia a decuplicar el peso de las balas de Mohamed II y de los caballeros de Malta.

-Es evidente -respondió el mayor-. Pero ¿de qué metal pensáis echar mano para el proyectil?

-Del hierro fundido, pura y simplemente -dijo el general Morgan.

-¡Hierro fundido! -exclamó J. T. Maston con profundo desdén-. El hierro es un metal muy ordinario para fabricar una bala destinada a hacer una visita a la Luna.

-No exageremos, mi distinguido amigo -respondió Morgan-. El hierro fundido bastará.

-Entonces -repuso el mayor Elphiston-, puesto que el peso de la bala es proporcionado a su volumen, una bala de hierro fundido, que mide nueve pies de diámetro, pesará horriblemente.

-Horriblemente, si es - maciza; pero no si es hueca dijo Barbicane.

-¡Hueca! ¿Será, pues, una granada?

-¡En la que pondremos mensajes! -replicó J. T. Maston-. ¡Y muestras de nuestras producciones terrestres!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker