De la Tierra a la Luna
De la Tierra a la Luna -¡Bien por el aluminio! -exclamó el secretario de la comisión, siempre muy estrepitoso en sus momentos de entusiasmo.
-Pero, mi estimado presidente -dijo el mayor-, ¿no es acaso el aluminio excesivamente caro?
-Lo era -respondió Barbicane-; en los primeros tiempos de su descubrimiento, una libra de aluminio costaba de 260 a 280 dólares (cerca de 1.500 francos); después bajó a 20 dólares (150 francos), y actualmente vale 9 dólares (48 francos).
-Aun así -replicó el mayor, que no daba fácilmente su brazo a torcer-, es un precio enorme.
-Sin duda, mi querido mayor, pero no inasequible a nuestros medios.
-¿Cuánto pesará, pues? -preguntó Morgan.
-He aquí el resultado de mis cálculos -respondió Barbicane-. Una bala de 108 pulgadas de diámetro y de 12 pulgadas de espesor pesaría, siendo de hierro colado, 67.440 libras; construida en aluminio, su peso queda reducido a 19.250 libras.
-¡Perfectamente! -exclamó Maston-. No nos separamos del programa.
-Sí, perfectamente -replicó el mayor-. Pero ¿no veis que a 9 dólares la libra el proyectil costará...?
-Ciento setenta y tres mil doscientos cincuenta dólares, exactamente; pero no temáis, amigos, no faltará dinero para nuestra empresa, respondo de ello.