Dos años de vacaciones
Dos años de vacaciones —Agárrate fuerte, Doniphan, y procura no acobardarte. Tenemos que salvar a los demás.
Estas frases fueron dichas en inglés; mas por el acento de Briant dejábase conocer que era de origen francés.
Éste se volvió hacia el grumete, diciéndole:
—¿Estás herido, Mokó?
—No, señor Briant; pero procuremos mantener el buque dando la popa a las olas, si no queremos irnos a pique.
En este momento se abrió la escotilla que daba patio al salón del schooner, y dos cabecitas aparecieron al nivel del puente, oyéndose al mismo tiempo los ladridos de un perro, que no tardó en dejarse ver también.
—¡Briant!… ¡Briant!… —exclamó un niño como de unos nueve años de edad—: ¿qué sucede?
—Nada, Iverson, nada —replicó Briant—. Bájate otra voz con Dole… ¡Pronto, muy pronto!…
—¡Es que tenemos mucho miedo! añadió el otro más pequeño.
—¿Y los demás?… —preguntó Doniphan.
—¡Los demás también están asustados! —replicó Dole.
