Edgar Poe y sus obras
Edgar Poe y sus obras Ante todo les diré que un crítico francés, el señor Charles Baudelaire, ha escrito, al principio de su traducción de las obras de Edgard Poe, un prefacio no menos extraño que la propia obra. Quizás este prólogo necesitaría a su vez algunos comentarios aclaratorios. Sea como sea, se ha hablado de él en el mundo literario. Se han fijado en él y con razón. El señor Charles Baudelaire era digno de explicar al autor americano a su manera y no le desearía al autor francés otro comentarista de sus obras presentes y futuras que un nuevo Edgard Poe. Ambos nacieron para comprenderse. Además, la traducción del señor Baudelaire es excelente y me serviré de ella para algunos pasajes citados en el presente artículo.
No intentaré explicarles lo inexplicable, lo incomprensible, el imposible producto de una imaginación que Poe llevó, en ocasiones, hasta el delirio. Pero lo seguiremos paso a paso. Les hablaré de sus más curiosas historias, con muchas citas. Les mostraré cómo procede y qué punto sensible de la humanidad toca, para sacar de allí sus extraños efectos.
