El Archipiélago en llamas
El Archipiélago en llamas En un instante, las embarcaciones de la corbeta abordaron el bergantín y recogieron a los escasos supervivientes. Luego el barco, entregado a las llamas, ardió hasta el momento en que el incendio alcanzó la línea de flotación. Entonces desapareció entre las olas.
La Syphanta había hecho un buen trabajo. Nunca se sabría quién era el jefe de aquella flotilla, su nombre, su origen o sus antecedentes, pues rehusó obstinadamente responder a las preguntas que le fueron hechas al respecto. En cuanto a sus compañeros, callaron igualmente, y tal vez, incluso, tal como sucedía a veces, no sabían nada de la vida pasada de aquél a cuyo mando estaban. Pero en cuanto a que eran piratas, no había posibilidad de error, y se hizo con ellos pronta justicia.