El Chancellor
El Chancellor Precisamente el viento es favorable porque sopla del Nordeste y, por consiguiente, en dirección del paso; pero el capitán cree que no se debe lanzar el buque a toda vela contra un obstáculo que puede detenerlo de pronto, especialmente si se tiene en cuenta que su solidez es muy problemática. AsÃ, pues, luego de haber conferenciado con el teniente Walter, el carpintero y el contramaestre, se decide remolcar el Chancellor, a cuyo efecto deja a popa una áncora fija, para el caso en que la operación no tuviera buen éxito y se necesitara volver al buque al fondeadero. Después se echan las otras dos áncoras fuera del paso, cuya longitud no excede de doscientos pies; se empaquetan las cadenas en forma de molinete, la tripulación se pone sobre las crucetas de los palos y a las cuatro el Chancellor comienza a moverse.