El Chancellor
El Chancellor Entre estos hombres hay uno dÃscolo e inclinado a la rebelión, llamado Owen, de quien he hablado ya. Tiene unos cuarenta años; su rostro termina en punta por una barba rojiza, casi nula en las mejillas; sus labios están plegados hacia dentro, y sus ojos, de color leonado tienen un punto rojo en la unión de los párpados. Su nariz es recta; sus orejas muy apartadas, y su frente está profundamente plegada por arrugas.
Él es el primero que abandona su puesto.
Cinco o seis de sus compañeros lo imitan, entre ellos el cocinero Jynxtrop, que también es mala persona.
Roberto Kurtis les ordena que vuelvan a las bombas; pero Owen responde groseramente, negándose a obedecer.
El capitán se acerca al rebelde, quien dice frÃamente, subiendo al castillo de proa:
—Aconsejo a usted que no me toque.
Roberto Kurtis se dirige hacia la toldilla, entra en su camarote, y sale armado con un revólver.
Owen mira de un modo amenazador a Roberto Kurtis; pero Jynxtrop le hace señas y todos reanudan el trabajo.
