El Chancellor
El Chancellor —Cinco que se han perdido —rectifica el viejo irlandés.
El estado del mar parecÃa justificar las palabras de O’Ready.
No somos ya más que veintidós a bordo. ¿Cuántos quedaremos al fin?
Al enterarse de la cobarde deserción y del robo de la ballenera, la tripulación colma de injurias a los fugitivos, quienes, si la casualidad los trajera nuevamente a bordo, pagarÃan cara su traición.
Aconsejo que se oculte a la señora Kear la fuga de su marido, porque la infeliz se encuentra tan enferma, que es de temer que no viva mucho tiempo.