El Chancellor
El Chancellor Pero dejemos el futuro, soñemos sólo con el presente, y continuemos registrando los incidentes de este drama a medida que se presentan.
Ya mencionamos los pasajeros de la balsa. He aquí ahora cuales son sus recursos.
Robert Kurtis sólo pudo embarcar unos restos que quedaban de unas provisiones del pañol, cuya máxima parte se perdió en el momento en el que se sumergió el puente del Chancellor. Estas provisiones son muy pocas, si se considera que somos dieciocho a los que hay que alimentar y que todavía pueden transcurrir muchos días antes de que una embarcación o una tierra sean avistadas. Un barril de bizcochos, un barril de carne seca, un pequeño tonel de aguardiente, dos barricas de agua, he aquí todo lo que se pudo salvar. Por eso es importante empezar a racionarse desde este primer día.