El Chancellor

El Chancellor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Pero, si él la olvida —prosiguió el señor Letourneur estrechándome la mano—, yo no la olvido ni la olvidaré jamás. ¡Ah, señor Kazallon! ¿Cree usted que mi hijo perdone a su madre y a mi el haberlo engendrado enfermo?

El dolor de este padre acusándose de una desgracia de que no es responsable me conmueve profundamente. Deseo consolarlo, pero su hijo se presenta en este momento, y el señor Letourneur corre hacia él para ayudarle a subir la escalera un poco empinada que termina en la toldilla.

Allí Andrés Letourneur toma asiento en uno de los bancos dispuestos sobre las jaulas de gallinas, y su padre se coloca a su lado. Charlamos los tres sirviéndonos de tema la navegación del Chancellor, las probabilidades de hacer una buena travesía y el programa de la vida de a bordo. El señor Letourneur tiene, lo mismo que yo, una idea muy mediana del capitán Huntly, cuya indecisión y apariencia soñolienta le han impresionado desagradablemente. Por lo contrario, el segundo le merece una opinión muy favorable. Éste, llamado Roberto Kurtis, es un hombre de treinta años, bien constituido, de gran fuerza muscular, siempre en actitud de obrar y cuya voluntad parece dispuesta siempre a manifestarse por medio de actos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker