El Chancellor
El Chancellor ¿Pero va a concluir este desdichado como el negro Jynxtrop, y a arrojarse al mar?
Daoulas, Falsten y el contramaestre lo creen así, pero si Flaypol quiere matarse no dejarán que lo haga sin beneficio para ellos, por cuyo motivo le siguen y lo espían sin cesar. Si Flaypol quiere arrojarse al mar, su cuerpo será disputado a los tiburones.
No ha ocurrido nada de esto. Durante su alucinación, Flaypol ha llegado al último grado de embriaguez como si hubiera bebido efectivamente los licores de que hablaba en su delirio, y, cayendo como una masa inerte, se sumerge en un profundo sueño.
