El Chancellor
El Chancellor ¿QUÉ OCURRE EN LA BODEGA? — CONVERSACIÓN ENTRE LOS MARINEROS. — INQUIETUD DE ROBERTO KURTIS. — LOS PASAJEROS SE QUEJAN. — LIMPIEZA EXTRAORDINARIA. — LA CAUSA VERDADERA
Del 15 al 18 de octubre.
CONTINUAMOS navegando en las mismas condiciones; el viento, que sopla del Nordeste, se mantiene flojo, y para quien no esté prevenido parece que a bordo no ocurre nada anormal.
Sin embargo, algo ocurre. Los marineros, con frecuencia agrupados, hablan entre sĂ, y, cuando se aproxima alguno de nosotros, guardan silencio. Muchas veces he cogido al vuelo la palabra escotilla, que ya ha chocado a Letourneur. ÂżQuĂ© pasa en la bodega del Chancellor, que exige tantas precauciones? ÂżPor quĂ© están las escotillas cerradas tan hermĂ©ticamente? Si tuviĂ©ramos una tripulaciĂłn enemiga encerrada en el entrepuente, no se adoptarĂan medidas más severas para guardarla.
El 15, paseándome por el alcázar de proa, oigo al marinero Owen que dice a sus compañeros:
—Tened entendido, muchachos, que yo no esperarĂ© hasta el Ăşltimo momento. Cada uno debe mirar por sĂ.
—Pero ¿qué vas a hacer, Owen? —Le pregunta el cocinero Jynxtrop.
—¡Vaya una pregunta! —Responde Owen—. Para algo se han inventado las chalupas.
