El Chancellor
El Chancellor Esta conversación se interrumpe y no puedo oÃr más.
¿Se conspira contra los oficiales del buque? ¿Habrá sorprendido Roberto Kurtis algunos sÃntomas de rebelión? Siempre ha sido temible la mala voluntad de ciertos marineros, y es necesario imponerles una disciplina de hierro.
Han transcurrido tres dÃas, durante los cuales nada nuevo he podido observar; pero desde ayer advierto que el capitán y el segundo conferencian frecuentemente. Roberto Kurtis tiene ciertos movimientos de impaciencia, lo que me sorprende por ser un hombre muy dueño de sà mismo, y me parece que a consecuencia de estas conversaciones, el capitán se obstina más que nunca en sus ideas. Además, parece que está poseÃdo de una sobreexcitación nerviosa, cuya causa no puedo adivinar.
Los Letourneur y yo hemos observado durante la comida que el capitán está taciturno y Roberto Kurtis inquieto. A veces, el segundo trata de animar la conversación, pero ésta vuelve a decaer en seguida, sin que el ingeniero Falsten ni Kear consigan reanimarla y mucho menos Ruby.
Estos últimos comienzan a quejarse, con razón, de lo largo de la travesÃa, y el señor Kear, como persona ante quien deben someterse los elementos, parece hacer responsable al capitán Huntly de la demora y le reconviene en voz alta.