El conde de Chanteleine
El conde de Chanteleine Las grutas de Morgat
El cabo de la Cabra se halla situado a la extremidad de una larga lengua de tierra, formada por las sinuosidades de la costa que cierra por el norte la bahía de Douarnenez.
El mismo promontorio domina otra especie de bahía más pequeña que se divisa perfectamente desde el pueblo mirando a mano derecha.
Las célebres grutas de Morgat se hallan en la parte céntrica de este promontorio y frente a una magnífica playa.
Varias son las que allí hay, y en las horas de marea baja, todas ellas son accesibles a los curiosos que desean visitarlas, menos la más notable, bella e imponente, en la cual no puede penetrarse sino surcando las olas.
Esta última es muy grande: tiene profundas cavidades impenetrables a la vista humana, y que hasta hoy no han podido sondearse por nadie, por falta de aire respirable; las teas y luces con que intentan alumbrarse los que pretenden penetrar en ella, palidecen y se apagan en cuanto llegan a su proximidad, y los seres animados no podrían respirar en aquella atmósfera; pero la parte exterior de la gruta es vasta, ventilada y ofrece un aspecto grandioso al que la mira. Aquél fue el lugar escogido para la celebración del matrimonio de María de Chanteleine y de Henry de Trégolan.
