El Rayo verde
El Rayo verde Aunque este edificio ha sobrevivido, a pesar del vandalismo de la Reforma, no ofrece más que ruinas incapaces de ser reconocidas. Después de aquella época sirvió de refugio a algunas religiosas de san AgustÃn, a las cuales se lo concedió el Estado como asilo. En la actualidad no hay más que restos lastimosos de un convento, devastado por las tempestades, que no tiene arcos ni columnas en disposición de resistir los rigores de un clima hiperbóreo.
Luego que los visitantes hubieron explorado lo que quedaba del monasterio tan floreciente en otro tiempo, admiraron una capilla mejor conservada, cuyas dimensiones interiores no midió Aristobulus Ursiclos. En dicha capilla, menos antigua o de construcción más sólida que los refectorios y claustros del convento, solo faltaba la techumbre; el coro, que está casi intacto, es un trozo de arquitectura muy celebrado por los entendidos.
En la parte oeste de la capilla se encuentra todavÃa en buen estado la tumba de la que fue última abadesa de la comunidad. Sobre la losa de mármol negro aparece esculpida una cabeza de mujer entre dos ángeles, y encima de ella una Virgen con el Niño en brazos.
—Igual que la Virgen de la Silla y la Madona de San Sixto, las únicas vÃrgenes de Rafael que no bajan sus párpados, esta también nos mira y parece como si sus ojos sonrieran.