El soberbio Orinoco
El soberbio Orinoco Sucede a ciertas ciudades lo que a ciertos hombres: antes de establecer su domicilio fijo y definitivo dudan, vacilan…; y esto fue lo que sucedió en lo que se refiere a la capital de aquella provincia de la Guayana desde la época de su aparición, en 1576, sobre la ribera derecha del Orinoco. Después de ser establecida en la embocadura del Caroní, bajo el nombre de Santo Tomé, fue trasladada, diez años más tarde, quince leguas al Oeste. Incendiada por los ingleses bajo las órdenes del célebre Walter Raleigh, cambió de lugar en 1764, 150 kilómetros más arriba, en un sitio en que la anchura del río queda reducida a menos de 400 toesas. De aquí el nombre de Angostura que le fue entonces dado, y que se transformó luego en el de Ciudad-Bolívar.
Esta capital está situada a unas cien leguas del delta del Orinoco, cuya altura, indicada por la Piedra del Midió, roca que se levanta en medio de la corriente, varía de modo considerable bajo la influencia de la estación seca, de enero a mayo, o de la de las lluvias.