El soberbio Orinoco
El soberbio Orinoco Como anejo a esta ciudad, de once a doce mil habitantes, merece citarse el barrio de la Soledad, en la ribera izquierda. Se extiende desde el paseo de la Alameda hasta el barrio de Perro Seco; extraño calificativo por estar el tal barrio más sujeto que otro alguno a las inundaciones provocadas por las súbitas y copiosas crecidas del Orinoco. La calle principal, con sus edificios públicos, sus elegantes tiendas, sus galerÃas cubiertas, las casas escalonadas sobre la colina que domina la ciudad, las casas rurales diseminadas bajo los árboles, las especies de lagos que el rÃo forma, extendiéndose hacia arriba o hacia abajo, el movimiento y la animación del puerto, los numerosos barcos de vela y a vapor, que prueban la actividad del comercio fluvial, aparte del importante tráfico que se hace por tierra, todo este conjunto produce gran encanto a los ojos.
Por la parte de Soledad, donde debe terminar el ferrocarril, Ciudad-BolÃvar no tardará en unirse con Caracas, la capital venezolana. Sus exportaciones de pieles de vaca y de cerdo, de café, algodón, cacao y tabaco ganarán mucho, por grandes que ya sean, por la explotación de yacimientos de cuarzo aurÃfero descubiertos en 1840 en Yuruauri.