El soberbio Orinoco
El soberbio Orinoco En suma: volviendo a Miguel y a sus dos compañeros, no se trataba de aventurarse en aquellas lejanas comarcas, dominadas por el enorme macizo de Roraima. Y, sin embargo, si ello hubiera sido preciso en interés de la ciencia geográfica, no hubieran dudado en llegar hasta el nacimiento del Orinoco, como al del Guaviare y el Atabapo. Los amigos esperaban, sin embargo, no sin razón, que la cuestión quedaría resuelta en la confluencia de los tres ríos. Por lo demás, se admitía generalmente que sería a favor del Orinoco, el cual, después de haber recibido trescientos ríos en su curso de 2500 kilómetros, va por las ramas de cincuenta brazos a arrojarse en el Atlántico.