El soberbio Orinoco

El soberbio Orinoco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Jacques Helloch observaba también a Juan, que vigilaba aquel trabajo. Tal vez el joven esperaba que Jacques le dirigiera la palabra, que le hiciera alguna observación sobre la temeridad de sus proyectos…, que procurase apartarle de ellos…

Jacques permanecía mudo, inmóvil… Abismado en sus reflexiones, parecía obsesionado por una idea fija: una de esas ideas que se encierran en un cerebro, que le devoran…

Llegó la noche.

A las ocho, Juan se dispuso a regresar a la posada.

—Buenas noches, Juan —respondió Helloch, levantándose como si tuviera intención de seguir a su joven amigo.

Caminaba Juan sin volver la cabeza, y desapareció entre las cabañas, a cien pasos de ellas.

El sargento Marcial había permanecido en la playa, muy agitado ante la idea de un paso que había decidido dar. Decidióse al fin, y volviéndose hacia la Moriche:

—Señor Helloch —murmuró—, desearía hablar dos palabras con usted…

Jacques Helloch desembarcó en seguida y se acercó al soldado.

—¿Qué me quiere usted, sargento? —preguntó.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker