El soberbio Orinoco

El soberbio Orinoco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Precisamente, Jorrés, y a su cabeza se ha puesto el presidiario Alfaniz.

—Es la primera vez que oigo ese nombre —declaró el español—. En todo caso, no tenemos que temer el encuentro con los quivas, pues, según se decía en el país, ellos pretendían volver a los territorios de Colombia, de donde habían sido arrojados, y, de ser así, no pueden estar en esta parte del Orinoco.

Jorrés estaba bien informado cuando decía que estos quivas debían dirigirse hacia los llanos de Colombia, pasando más al Norte si era preciso. Fuera lo que fuera, los viajeros no olvidarían las recomendaciones de Manuel Asunción y se mantendrían alerta.

El día transcurrió sin incidente alguno. La navegación se efectuaba en las mejores condiciones de rapidez. Las piraguas iban de isla en isla, no abandonando una, sino para tocar en otra.

Por la noche amarraron en la isla Caricha. El viento había calmado, y mejor era estacionarse que recurrir a las palancas en la oscuridad.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker