El soberbio Orinoco

El soberbio Orinoco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Como el niño había tenido ocasión de franquear este vado, sus respuestas eran afirmativas, lo que debía alarmar a Jacques Helloch. Si el vado Frascaés permitía a sus compañeros pasar a la ribera izquierda del río Torrida, también permitiría a los quivas pasar a la ribera derecha. Jacques Helloch y sus amigos no estarían resguardados por el río hasta la misión.

Este hecho empeoraba la situación. Sin embargo, no era motivo para retroceder, pues, haciéndolo, las posibilidades de una agresión eran muy grandes. En Santa Juana estarían en seguridad. A Santa Juana convenía, pues, llegar en veinticuatro horas.

—¿Y dices —preguntó Jacques Helloch a Gomo— que al mediodía podemos llegar al vado de Frascaés?

—Si partimos en seguida, sí…

La distancia que separaba al campamento del vado podía ser de unos doce kilómetros. Como se había resuelto apresurar la marcha con la esperanza de llegar a la misión a eso de la medianoche, sería conveniente pasar el vado antes del primer descanso.

Diose la orden de partir. Todo estaba dispuesto: los sacos en los hombros de los dos barqueros; las mantas arrolladas a la espalda de los viajeros; la caja de botánica en el cinto de Germán Paterne; las armas preparadas…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker