El soberbio Orinoco

El soberbio Orinoco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Y como Germán Paterne lo ignoraba, no tenía más remedio que obedecer… y obedecía.

Jacques Helloch quedó un instante pensativo al oír la respuesta de Gomo… Aquella tarde podría estar en Santa Juana…

Así, pues, Gomo afirmaba que en seis o siete horas podía haber llegado a la misión. ¿No era una probabilidad de que convenía aprovecharse?

Mientras caminaba, Jacques Helloch hizo conocer a Valdez la respuesta del muchacho.

—Sí… Dentro de seis o siete horas —dijo— el padre Esperante podría estar prevenido de que nos dirigíamos a Santa Juana. No vacilaría en enviarnos auxilios… Él mismo vendría, sin duda.

—Es verdad —respondió Valdez—; pero dejar partir a ese niño sería privamos de nuestro guía… Y creo que, puesto que conoce el país, tenemos necesidad de él.

—Tiene usted razón, Valdez. Gomo nos es necesario, sobre todo para el paso del vado de Frascaés.

—Estaremos allí al mediodía, y franqueado que hayamos el paso…, veremos…

—Sí… Veremos, Valdez… Tal vez el peligro esté en ese vado.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker