El soberbio Orinoco

El soberbio Orinoco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Y ¿qué interés puede tener eso? —preguntó el sargento Marcial a su sobrino, cuando éste le puso al corriente del asunto—. Que un río se llame de una manera o de otra, siempre será agua que corre siguiendo su pendiente natural.

—Sin duda, tío —respondió Juan—. Pero si no hubiera estas cuestiones, ¿de qué servirían los geógrafos…? ¿Y si no hubiera geógrafos?

—No podríamos aprender geografía —respondió el sargento Marcial—. En fin, sea lo que sea, lo cierto es que tendremos la compañía de esos disputadores hasta San Fernando.

Era, en efecto, probable que desde Caicara el viaje se efectuara en común, en una de esas embarcaciones del Medio Orinoco, que por su especial construcción, pueden franquear los numerosos raudales del río.

Por efecto de las lluvias de aquel fastidioso día, no se vio la isla Tigritta.

Por compensación, en el almuerzo y en la comida los pasajeros pudieron regalarse con excelentes pescados, esos morocotos que hormiguean en aquellos parajes, y de los que se expiden cantidades enormes, conservados en sal, tanto a Ciudad-Bolívar como a Caracas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker