El soberbio Orinoco
El soberbio Orinoco Al día siguiente, pues, 15 de agosto, los tres colegas de la Sociedad Geográfica fueron a casa del gobernador. Pero, antes que ellos, el sargento Marcial, que, accediendo a la proposición de su sobrino, le había ordenado desembarcar, se paseaba con este último por las calles de Las Bonitas.
Un pueblo en esta parte de Venezuela está formado por algunas casas esparcidas por el bosque, y ahogadas en la espesa verdura de la zona tropical, y allí se agrupaban magníficos árboles, prueba de la poderosa vegetación del suelo; chaparros de retorcido tronco, como el de los olivos, cubiertos de hojas consistentes y de fuerte olor; palmeras copernicias de extendidas ramas, formando gavillas y desplegadas como abanicos; palmeras moriches, que constituyen lo que se llama el morichal, es decir, un pantano, pues tales árboles tienen la propiedad de extraer el agua del suelo hasta formar fango a sus pies. Además, copaiferas, gigantes mimosas, con abundante ramaje, hojas de fina contextura y de un rosa delicado.
Juan y el sargento Marcial se internaron por entre aquellos árboles, que forman espeso bosque libre de maleza, donde por millares se ven elegantes ramilletes de esas sensitivas llamadas adormideras o durmientes, de tan encantador tinte.