El tio Robinson

El tio Robinson

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Capítulo 4

Flip saltó sobre la ribera y Marc y Robert lo siguieron; los tres sirgaron[19] el bote sobre la arena. El mar ya había comenzado a bajar y la embarcación pronto estaría en seco.

Flip tomó a los dos niños en sus brazos y los depositó sobre la arena, después ayudó a la señora Clifton a descender del bote. ¡El noble marino no podía disimular la alegría de pisar tierra firme!

—Todo va bien, señora —repetía—, todo va bien. ¡No tenemos más que instalarnos!

El lugar de desembarco al que los había conducido el azar estaba situado sobre la margen izquierda de un río que tenía cien pies[20] de ancho en ese sitio. La franja de arena era bastante estrecha: no medía más de veinticinco pies. Se extendía entre el curso del río y una alta muralla de granito. Esta muralla custodiaba la orilla derecha del río y era la continuación hacia adentro del enorme acantilado cuya altura había disminuido poco a poco, pero que en el lugar del desembarco sobrepasaba los cien pies. Era imponente y casi recta en algunos lugares. Imposible escalarla, en consecuencia, por esa cara, lo cual contrariaba a Flip. Habría querido observar la comarca circundante desde lo alto de ese acantilado. Pero no era posible.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker