El Volcán de oro
El Volcán de oro DEL LAGO BENETT A DAWSON CITY
El lago Benett, uno de los más vastos de aquella región, se extiende sobre una longitud de diez leguas de norte a sur.
Si hubiera barcos de vapor para transportar a los emigrantes hasta los rápidos de White Horse —se hablaba de establecer un servicio—, y si después de acarrear sus enseres a pie más allá de los rápidos otros barcos de vapor los depositaran en el extremo septentrional del lago Labarge, se les evitarÃan muchas de las miserias, fatigas y sufrimientos que han de pasar antes de alcanzar el rÃo Lewis, que se convierte en el Yukón después de Fort Selkirk. Es cierto que esos transportes sólo se podrÃan efectuar después del deshielo, cuando lagos y rÃos se vieran libres de esa flotilla de témpanos que a veces sigue bajando la corriente hasta los últimos dÃas de mayo. A continuación quedarÃa por franquear la distancia que hay desde allà hasta Dawson City, que todavÃa es larga, pues se estima que sobrepasa las ciento veinte o ciento treinta leguas.
En cualquier caso, en aquella época, no existÃa el servicio de vapores ni sobre los lagos ni sobre el rÃo Lewis. Era un proyecto, únicamente, lo mismo que aquel ferrocarril que debÃa tener su punto de salida en Scagway, y, por lo tanto, los emigrantes tenÃan que resignarse a efectuar un viaje de lo más penoso.