El Volcán de oro
El Volcán de oro La finca de Green Valley rendía, entre años buenos y malos, unos veinte mil francos que se repartían los dos primos, ya que la propiedad estaba en indiviso, lo mismo que la casa de Montreal. El cultivo se hacía a gran escala, ya que el suelo era fértil para forrajes y cereales, cuyo rendimiento se sumaba al de los magníficos bosques que todavía cubrían los territorios del Dominio, principalmente en su parte oriental. La granja comprendía un conjunto de construcciones bien dispuestas y bien mantenidas: cuadras, graneros, establos, gallineros, galpones, y poseía un material completo y muy moderno, como actualmente lo exigen las necesidades de la agricultura. En cuanto a la casa del propietario, consistía en un pabellón a la entrada de un vasto parque vallado, cubierto de hierba y sombreado de árboles, cuya sencillez no excluía la comodidad.
Tal era la vivienda en la que Summy Skim y Ben Raddle[3] pasaban la estación cálida y que al menos el primero no hubiera deseado cambiar por ninguno de los castillos señoriales de los opulentos americanos. Por muy modesta que fuera, le bastaba, y no soñaba con agrandarla ni con embellecerla, satisfecho con lo que la naturaleza le proporcionaba. Allí transcurrían sus días, que pasaban en ejercicios cinegéticos, y las noches, siempre favorables para un buen sueño.