El Volcán de oro
El Volcán de oro —¡Ah! ¿Y de qué novedad te has enterado para hablar as�
—Simplemente de lo que dice este telegrama que ha llegado esta mañana al bufete del notario Snubbin y que contiene una propuesta de compra de la parcela 129.
Summy Skim se enteró de en qué consistÃa la proposición de la Anglo-American Transportation and Trading Co.
—Perfecto —declaró—. Ni dudarlo. Vendamos nuestra parcela a esa amable sociedad lo más rápidamente posible.
—¿Por qué ceder al precio de cinco mil dólares lo que sin duda vale mucho más?
—Sin embargo, mi querido Ben…
—Pues bien, tu querido Ben te responde que los negocios no se tratan de ese modo, y que no hay nada como ver las cosas con tus propios ojos.
—¿TodavÃa estás con eso?
—¡Más que nunca! Reflexiona, Summy. Si nos hacen esa propuesta de compra es porque conocen el valor de la parcela, y que ese valor es infinitamente más elevado: hay otros placeres a lo largo de los rÃos o en las montañas de Klondike.
—¿Tú qué sabes?