El Volcán de oro
El Volcán de oro El Explorador se contentó con decir al agente en jefe que la caravana iba precisamente en busca de territorios auríferos por la desembocadura del Mackensie. Después de haber dejado Dawson City seis semanas antes, deseaban descansar dos o tres días en Fort Macpherson, y si el agente les concedía su hospitalidad, Bill Stell y sus compañeros le quedarían muy agradecidos.
Aquello se solucionó sin problemas. Además, en aquel momento sólo se encontraba en el fuerte la pequeña guarnición reglamentaria. Los cazadores no llegarían antes de un mes. Por lo tanto, había espacio libre, y la caravana podría alojarse cómodamente sin ocasionar ninguna molestia. Tenía una buena reserva de provisiones y no sería necesario recurrir a las reservas del fuerte que serían renovadas en la época habitual por los servicios de avituallamiento de la Compañía.
Ben Raddle agradeció vivamente al agente en jefe su buena acogida, y en menos de una hora se terminó la instalación del personal y del material en excelentes condiciones.